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…Entrevista a un filólogo…

abril 17, 2008

“Las lenguas prerrománicas son las lenguas que había antes de que llegaran los romanos.”

Hoy entrevistaremos a un filólogo llamado Fernando Gomez. El nos hablará sobre las lenguas que se hablaban en Europa y en la Península Ibérica.

Itxaso Nebreda

Pregunta: ¿Qué son las lenguas prerrománicas?

Respuesta: Son las lenguas que se hablaban en la Península Ibérica antes de que llegaran los romanos.

P: ¿Qué son las lenguas románicas?

R: Cuando llegáron los romanos a la península ibérica extendieron su lengua, el latín y las otras lenguas se fueron a perder. El latín, más tarde, empezó a cambiar y se formaron distintas lenguas.

P: ¿Que son las glosas?

R: Las glosas son las palabras en latín que no se entendian y requerian una explicacion encima de ellas.

P: ¿Me podría decir donde nació el castellano?

R: El castellano nació en un monasterio de Valpuesta.

P: Y esta es la ultima pregunta: ¿Qué lenguas románicas se hablan en Europa actualmente?

R: Actualmente se hablan el castellano, el gallego, el catalán, el italiano, el frances y el portugues.

     Bueno Fernando muchas gracias por habernos echo un hueco en tu agenda para responder a nuestras preguntas. Muchas gracias, hasta otra.

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…El Texto Teatral…

abril 13, 2008

      (Una noche de luna llena dos amigos sentados en un muro bebiendose una botella de vino entre los dos.)

– Pepe: (mira a Juan preocupado) ¡Pero, Juan! ¿Qué es lo que te pasa hoy? Estas muy callado. ¿Qué te ocurre, mi gran amigo?

– Juan: (agacha la cabeza triste) Nada… Bueno la verdad si me pasa algo… Es muy grave y nose si contartelo. No quisiera herir los sentimientos de un gran amigo como tu.

– P: (le pone la mano en el hombro y mientras le habla le da dos palmaditas en el) Tienes razón amigo, pero yo soy un gran amigo tuyo y sabes que me puedes contar todo. Sea bueno o malo. Vamos Juan cuentamelo, fijo que es una tontería.

– J: (Juan le quita la mano del hombro y vuelve agachar la cabeza) No Pepe, no. Esta vez no es ninguna tontería. Es algo demasiado grave, te va a doler mucho. Te lo voy a contar pero que sepas, amigo, que lo que te boi a decir no es nada fácil de explicar. Me duele mucho decirtelo pero… Ayer a la tarde vi a tu mujer con otro hombre.

– P: (riendose)¡Lo vez! una tontería. Seguro que era el panadero.

– J: ¡No! no era el panadero y no es ninguna tontería les vi besandose.

– P: (deja de reirse)¡Qué!¡No puede ser!¿Estas seguro?

– J: (agarra del hombro a Pepe)Sí. Yo, lo siento muchisimo Pepe.

– P: (le da un abrazo) No te sientas mal.

(Pepe triste no sabe que hacer)

– P: (sonriente) Gracias por habermelo dicho. Tu si que eres un fiel amigo. Me voy a ir a casa a acostarme, dormiré un rato y mañana por la mañana, cuando se despierte mi mujer, hablaré con ella de lo ocurrido y tranquilo amigo que no te delataré.

– J: Esta bien. Muchas gracias. Por cierto, ¿quiéres que te acompañe?

– P: No, pero gracias de todas formas. Iré yo solo y pensaré en lo ocurrido.

(Pepe se baja del muro,abraza a su amigo, despide de el y se va a un acantilado en vez de a casa)

(llega al acantilado se sienta en una roca y triste coje dos piedras y se pone a gravar en la piedra un poema de todo lo que siente)

(Al terminar se va a casa a hablar con su mujer porque no puede esperar a mañana)

…El texto narrativo…

abril 13, 2008

       Una noche de luna llena, dos buenos amigos están sentados en un muro bebiendose entre los dos una botella de vino.

        Su amigo Pepe miró a su gran amigo Juan y le notó que esa noche estaba muy callado,preocupado y al mismo tiempo triste e inquieto, probablemente sería algo muy gordo lo que le estaba sucediendo. Pepe preocupado le pregunto:

– ¡Pero, Juan! ¿Qué es lo que te pasa hoy? Estas muy callado. ¿Qué te ocurre, mi gran amigo?

– Nada… Bueno la verdad si me pasa algo… Es muy grave y nose si contartelo. No quisiera herir los sentimientos de un gran amigo como tu.

– Tienes razón amigo, pero yo soy un gran amigo tuyo y sabes que me puedes contar todo. Sea bueno o malo. Vamos Juan cuentamelo, fijo que es una tontería.

– No Pepe, no. Esta vez no es ninguna tontería. Es algo demasiado grave, te va a doler mucho. Te lo voy a contar pero que sepas, amigo, que lo que te boi a decir no es nada fácil de explicar. Me duele mucho decirtelo pero… Ayer a la tarde vi a tu mujer con otro hombre.

Pepe, le miró y se empezo a reir y le dijo riendose:

– ¡Lo vez! una tontería. Seguro que era el panadero.

– ¡No! no era el panadero y no es ninguna tontería les vi besandose.

Pepe dejó de reir, le miró y al ver que no era ninguna broma, se quedo tan blanco como un filo nuevo.

– ¡Qué!¡No puede ser!¿Estas seguro?

– Sí. Yo, lo siento muchisimo Pepe.

– No te sientas mal.- Le dijo Pepe intentando echarle una sonrisa a su gran amigo. Pero la tristeza le invadió el cuerpo y no lo pudo conseguir. Pepe sin saber que  hacer le dijo a Juan.

– Gracias por habermelo dicho. Tu si que eres un fiel amigo. Me voy a ir a casa a acostarme, dormiré un rato y mañana por la mañana, cuando se despierte mi mujer, hablaré con ella de lo ocurrido y tranquilo amigo que no te delataré.

– Esta bien. Muchas gracias. Por cierto, ¿quiéres que te acompañe?.- le pregunto Juan.

– No, pero gracias de todas formas. Iré yo solo y pensaré en lo ocurrido.

     Entonces, Pepe bajo del muro, se despidió de su amigo dandole un abrazo y se fue. Pero esa noche Pepe no llego a casa. Estaba demasiado triste como para ir. Entoces, se fue a un acantilado que había cerca de su casa.

     Cuando llegó al acantilado se sentó en una roca grande y fría. Estaba tan triste y se sentía tan mal que cojió dos piedras una puntiaguda y la otra gorda, grande y dura y en la roca que estaba sentado empezó a grabar como se sentía en este momento.

    Cuando terminó se fue a casa y cuando vió a su mujer no esperó a mañana para decirselo.